Rammstein: Crítica de «Rammstein» (2019)

Diez años han tenido que pasar desde que los alemanes Rammstein publicasen su aclamado «Liebe Ist Für Alle Da» hasta que hayamos podido disfrutar de nueva música con el homónimo «Rammstein«, un disco que, para variar, viene rodeado de polémica. Algo usual en la banda si nos remontamos a sus espontáneos y críticos directos, pasando por sus letras políticamente incorrectas y sus provocadores diseños, pero ésto es algo a lo que una banda como Rammstein no puede dejar pasar.

A día de hoy es difícil no identificar algún tema de los alemanes en cualquier sala, bar o discoteca y esque Rammstein ha sabido cuidar mucho su sonido a lo largo de su trayectoria, un sonido que ha mantenido fresco y propio desde sus inicios. Muchos nos atrevemos a tildar a los alemanes de ser un producto que combina elementos que Ministry ya había sabido moldear mucho antes, e incluso podríamos incluso comparar algunos de los riff y sonidos de ambas bandas donde claramente saldrían perdiendo los alemanes, un caso parecido al tan comentado y supuesto «plagio» entre Exhorder y Pantera. Pero hoy no vamos a hablar de eso.

Hoy nos enfrentamos a uno de los discos más complicados de la banda, un álbum que se ha hecho de rogar y que ha generado mucha expectativa entre sus seguidores, que reclamaban un nuevo disco desde su anterior lanzamiento en el ya lejano mes de octubre de 2009. Y siendo realistas, «Liebe Ist Für Alle Da» no era «Mutter«, no podía ser «Sensucht«, ni mucho menos «Reise, Reise«, pero tenía un buen puñado de temas machacones, letras bien directas y mucha mala leche como «Rammlied«, tema que abre el disco, «Liebe Ist Für Alle Da» que se presentó como primer adelanto oficial o la cachonda y a la vez fuertemente criticada «Pussy«, cuyo vídeo era entre grotesco e impactante a partes iguales.

De entrada nos topamos con una portada minimalista ¿Una declaración de intenciones? Es posible. Un fondo blanco y una cerilla, simple y resultona. Pero esconde algo más. La banda no quiere decirnos que se haya relajado, que ya no necesite poner el grito en el cielo con una portada provocadora, sino que ya viene con los deberes hechos de casa. Lo que tenía que decir ya lo hizo en su momento. Ahora está la cosa más relajada.

No hablaremos de ninguno de los videoclips publicados sobre el nuevo álbum, ambos hablan por sí solos y ahí siguen encendiendo la vela de la polémica, pero eso es harina de otro costal. Vamos por faena.

Abre el disco «Deutschland«, primer adelanto del disco, un tema simple y con poco arranque. Es un corte sencillo y con pocas pretensiones, uno de esos temas normales que bien podrían haberse incluido en cualquiera de sus lanzamientos anteriores pero con poca alma. Si bien la música está trabajada y la guitarra está bien, el resto del tema se antoja algo flojo para abrir un disco.

«Radio» es el segundo corte, algo más machacón y resultón que el anterior, pero sigue el mismo camino. Un riff simple y repetitivo que se repite a lo largo del tema sin llegar a despegar del todo.

En «Zeig Dich» nos reciben unos cánticos bastante resultones para dar paso a una instrumental bastante conseguida que, sin ser original, aporta algo de frescura al álbum. El estribillo, simple y directo, se antoja corto por su contundencia.

Algo parecido ocurre con «Ausländer«, un tema poco convincente pese a su festividad y capacidad para mover al personal. Lo mismo le ocurre a «Sex«, un tema poco destacable que abusa de estos riff pegadizos que han caracterizado a los germanos desde sus inicios, que siguen sonando descafeinados a medio recorrido del álbum.

Con «Puppe» intentan enderezar un disco flojo abusando de un Lindemann desgañitado pero se quedan a medio camino. Es un tema pesado y poco convincente. Con «Was Ich Liebe» no pueden levantar nada, es un tema de absoluto relleno y cero relevancia, algo que se podían haber ahorrado viendo el resto del disco.

«Diamant» es una balada típica, de las que los germanos saben llevar a cabo pero falta de espíritu. Lo bueno es que dura dos minutos y medio, así que no se hace larga. Contrarrestan la jugada con «Weit Weg«, un tema más pausado y trabajado, donde se atreven con unos sintetizadores más ochenteros y llamativos, pero no consiguen remontar el vuelo.

En «Tattoo» nos recibe un riff agresivo y pegadizo, que es recibido por unas baterías contundentes con las que Lindemann se explaya a gusto. Es un tema que nos trae a los Rammstein más clásicos, pero que no llega a sorprender a nadie.

Por último nos encontramos con «Hallomann«, que tiene cierto regusto a new-wave post-punk, pero que muere rápidamente por su poca pretensión y por seguir un camino demasiado fácil. Podrían haber explorado un poco más este género, algo que han hecho anteriormente pero que poco reconocimiento ha obtenido.

En fin, se termina el disco y no me apetece escucharlo de nuevo. Creo que ha sido un viaje bastante agotador como para querer volver por el mismo camino, mejor me voy a otra cosa. Pero Rammstein ha seguido el camino fácil, ha tirado de la fórmula que ellos creen inagotables y bajo mi juicio han hecho lo peor que una banda puede hacer, confiar en el éxito del que ya gozan para parir otro disco del montón que pocos recordarán el día de mañana.

No he gozado con ningún tema especialmente, me ha dejado tan frío como el final de Juego de Tronos, del que no hablaré aquí. Simplemente, han sacado algo por sacar. Pero digo yo, diez años dan para mucho, podrían haberse currado un poco más su nuevo disco y dejar algo a la altura, pero no ha sido así.

De momento, lo más flojo del año. Juzguen ustedes mismos:

Síguenos y comparte en las redes sociales:
error0
Sobre Mario Marín 928 Artículos
Melómano, cinéfilo y adicto a las letras. Me encantan los videojuegos, la ciencia ficción y el mundo cyber-punk. Soy fan de las letras desde que tengo uso de razón, amante del buen cine y seguidor acérrimo del buen rock.

1 Trackback / Pingback

  1. Rammstein estrena su nuevo videoclip "Ausländer" - Manners Of Hate

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*