Nuestras experiencias con Annihilator: Repasamos algunos de los discos más importantes de la banda para la redacción de Manners Of Hate.

¡Comparte!

Annihilator es una de esas bandas que por suerte o por desgracia no ha obtenido nunca el reconocimiento que se merece. Jeff Waters, capitán de ese incansable equipo, ha sido el timón que ha dictado el camino de un proyecto que empezó sus andadas en 1984 y que a día de hoy sigue más vivo que nunca.

En sus treinta y cinco años como banda, han publicado dieciséis discos de estudio a lo largo de una irregular carrera que a su vez ha dado los frutos necesarios para que el proyecto de Waters sea una banda de culto entre algunos de sus seguidores más acérrimos. Entre esos enfermizos seguidores nos encontramos algunos de los redactores de Manners Of Hate, que hemos querido dedicarle en este artículo un pequeño pedazo de nuestro corazón para agradecerle los años de servicio para la comunidad del metal y su inagotable esfuerzo por hacer que la maquinaria de Annihilator siga trabajando día a día.

En esta ocasión hemos seleccionado algunos de los lanzamientos de su carrera que más nos han marcado en nuestra vida para hablar un poco sobre ellos y algunas anécdotas personales que hayamos vivido con estos.

Antes de nada, queremos dejar claro que el orden en que se encuentran los discos en este artículo no quiere decir que sean mejores o peores ya que todos tenemos nuestros gustos y preferencias personales.

Schizo Deluxe (2005)

«Schizo Deluxe» es la ostia sagrada de Annihilator, empezando por su portada que ya de buen inicio te demuestra que va a ver un nuevo cambio más, después del «All For You» que dejó un pequeño vacío, en este ábum me siento mucho más agusto por no decir que para mí es uno de los mejores álbums que sacado Annihilator hasta la fecha, tiene una enorme explosión de brutalidad y algunos bastante impredecibles, la capacidad vocal de Dave Padden en este álbum es lo que hacía falta para completar una joya como «Schizo Deluxe«, volviendo al rasgado mas brutal y feroz con una mezcla diferente de voces limpias que te incitan a cantar con el y que a mejorado enormemente en estructura, se han centrado en una producción moderna pero con su thrash de la vieja escuela de toda la vida, una batería a un tempo constantemente veloz y guitarras y bajo que buscan aniquilar ya desde el inicio un thrash para romperte el cuello desde el primer segundo, temas como «Maximum Satan«, «Drive» y «Pride» son referentes a la buena creación de «Schizo Deluxe«.

Por John Mosh.


Never, Neverland (1990)

Mi historia con Annihilator comienza con un «The Fun Palace» altamente adictivo. Recuerdo que el primer encontronazo que tuve con la banda de Waters fue con el riff inicial del tema que abre su segundo elepé, uno de aquellos riff magnéticos que te atrapa desde la primera escucha y que no te deja escapar hasta que da por concluído el tema «¿Qué es ésto?» Me pregunté al terminar. A partir de ese momento empezaría una odisea que terminaría por devorar todos sus álbumes de estudio desde el primero hasta el último, por aquel entonces un denostado «Metal» que se había editado poco antes de mi despertar annihilístico y que, sin duda, cambiaría el rumbo de mi vida. No bromeo.

En aquella época, aún en pleno desarrollo musical, recuerdo que a mis quince años de edad y después de haber aborrecido a unos maravillosos Metallica, a uno de mis referentes, Judas Priest, y después de haber memorizado las discografías de Helloween, Accept, Loudness y un sinfín de bandas más clasicorras (mis padres ayudaron en esa árdua tarea) decidí ampliar horizontes con algunas bandas que no habían asomado en el palacete de los Marín, y la que recuerdo con más cariño, quizá por lo que ha significado para un servidor, es la de Jeff Waters.

Temas como «Phantasmagoria» o «Stonewall» se grabaron a fuego en mi mente, llegando a formar parte de la banda sonora de mis peores pesadillas, que en aquella época aún tenían que ver con invasiones extraterrestres y genocidios interestelares. Por aquel entonces ya tuve mi primer (o segundo) móvil molón, de esos que podías personalizar el tono de llamada, y «The Fun Palace» fue el candidato que ocupó finalmente el lugar. Los que me conocen saben que ahora es prácticamente imposible que conteste a una llamada (¡avisados estáis!), pero entonces estaba deseando que alguien se dignase a llamarme para escuchar aquella dulce y caótica introducción que me tenía enganchado a uno de los mejores lanzamientos de la banda.

Por Mario Marín.


Alice In Hell (1989)

Mi primer encuentro con Annihilator fue a los pocos meses de que su primer disco hubiese comenzando a rular por España. Corría el año 1989 y el thrash se estaba empezando a afianzar en nuestras mentes ávidas de sonidos más agresivos y novedosos. Por aquel entonces contaba 24 años en mi calendario personal, y llevando desde los 15 enganchado a esta droga sónica que es el heavy metal, por mis manos y mis oídos había pasado la creme de la creme del estilo, había gozado de conciertos y festivales internacionales, vamos que respiraba, sudaba y hasta meaba heavy metal. Entonces no existía internet, ni móviles ni nada de esa mierda, el acceso a discos, vídeos y hasta el merchand era super limitado en una ciudad como Zaragoza, todos íbamos tirando de información a través de la Heavy Rock o de la Metal Hammer, y por supuesto de la venta por catálogo del material discográfico y las camisetas en los conciertos. Pocos eran los que tenían antena parabólica y con ella acceso a la MTV, algunos de estos afortunados, con más conciencia de grupo, grababan en sus casas cintas de tres horas de videoclips en VHS que luego llevaban a los garitos heavys. Y ahí es en donde conocí a los Annihilator, a través del video clip de «Alison Hell«. Me pareció, y a los colegas de batallas e interminables días y noches de «Rock duro de calle y bar» una auténtica pasada. Decir que aquel año de 1989 fue un año de grandes lanzamientos, y de grandes óperas primas que a la vez supusieron grandes descubrimientos.

En los debuts destacaría: «Meshuggah» de Meshuggah, «When Drean and Day United» de Dream Theater, «Thrash Zone» de D.R.I., «Altars Of Madness» de Morbid Angel, «Skid Row» de Skid Row, «Taking Of The World» de Gun, «Fear» de Acid Reign y un largo etc.

Y en los álbumes que se destacaron ese año subrayaría: «Headless Cross» de Black Sabbath, «Pump» de Aerosmith, «Trash» de Alice Cooper, «Realm Of Chaos» de Bolt Thrower, «Beneath The Remains» de Sepultura, «Extreme Agression» de Kreator, «Sonic Temple» de The Cult, «Symphonies Of Sickness» de Carcass, «The Real Thing» de Faith No More y otro largo etc.

Ante tal desbordamiento de material resultaba difícil destacar con una ópera prima para una banda del verde Canadá y los Annihilator se lo llevaron de calle en el ambiente thrash, porque los más rockeros, heavys recalcitrantes y poco abiertos a nuevas movidas esto ni lo olían. «Alison Hell» supuso la punta de lanza del «Alice In Hell«, un disco cargado de potencia, técnica instrumental y mucho aire fresco, en el que ya quedaron impresos tanto el sonido clave de la banda, como uno de los recursos letrísticos más utilizados por Jeff Waters, la locura y lo sobrenatural. Como ejemplo el corte séptimo del álbum «Schizos (Are Never Alone)«, o la brutal «Wicked Mystic» o la técnica y maravillosa «Human Insectidice«. Innovación y apertura a una larga e ininterrumpida carrera que ha llevado a pasar por Annihilator a 37 músicos, guitarra arriba, bajista abajo. Siendo Jeff Waters el motor indiscutible de este milagro llamado Annihilator. Carrera que he seguido de modo irregular durante todos estos 30 años, que se dice pronto, pero para mí es una de mis bandas de cabecera, referente e indispensable, de los que atesoro todos sus discos.

Texto: Redacción Manners Of Hate.


King Of The Kill (1994)

Lo de «King Of The Kill» es un nivel superior. Si bien mi álbum favorito hasta la fecha sigue siendo «Set The World On Fire«, ésta continuación sería claramente el álbum que estaría por debajo en la escala de mis lanzamientos favoritos de los canadienses, por encima de sus dos primeros discos, algo que los más puristas no me perdonarán.

Aunque «King Of The Kill» sea uno de los temas que más disfruto del álbum, recuerdo haberme vuelto adicto al tema «Annihilator» durante uno de los veranos de mi adolescencia, una de las épocas más difíciles de mi vida y que el genio de Waters ayudó a amenizar con sus riff pegadizos y una voz que muchos querrían para su banda. Aunque Jeff no es el mejor vocalista que ha pasado por la banda, es un gran vocalista que desempeña un papel indispensable en la época más oscura de Annihilator.

Tras haber parido tres discos de un nivel superior desde que Annihilator se presentase al mundo con un clásico atemporal como es «Alice In Hell«, llegaba el momento de demostrar que pese a quedarse sin banda, el alma de la maquinaria era Jeff Waters, que se hizo cargo de toda la composición del álbum y grabó todos los instrumentos, excepto la batería. El resultado no pudo ser más gratificante. De nuevo había puesto a la venta un álbum redondo, un disco que sería difícil superar de ahí en adelante.

Y así fue, «King Of The Kill«, con temas tan pegadizos como «21«, «The Box» o la imperecedera «Fiasco«, quedarían para el recuerdo tras unos años de oscuridad que se alargarían hasta 1999, pero de eso hablaremos más adelante.

Por Mario Marín.


Set The World On Fire (1993)

Pese a coincidir en disco favorito y a haber provocado una guerra interna en casa (como la antes ya comenzada entre Nesquik y ColaCao), me aventuro a hablar de esta joya de Annihilator. Me vais a permitir el lujo de ponerme tierna hablando de él ya que para mí (nosotros, hablando también por Mario) incluye dos de las canciones que reflejan nuestra historia. Pero va, ¡empecemos!

Conocí este disco de rebote. Paseábamos tranquilamente por la calle Tallers de Barcelona, mítica donde las haya, y como siempre hacíamos, entramos en Revolver a revolver (válgase la expresión) discos. Era uno de nuestros pasatiempos favoritos y una parada obligatoria. A la que Mario me suelta «Llévate este que te va a gustar y no lo vas a volver a encontrar tan barato«. Mi mente de glammer de pacotilla dijo que «pa’ qué si a mí el thrash no me dice nada”. Hija de mi vida… ¡qué cerrada eras! (inclúyase un facepalm como una catedral).

Pues el greñas tenía razón. No lo volvimos a ver. Y a día de hoy sigo sin haberlo vuelto a ver. Yendo en el coche con él, en aquel maravilloso Ford Fiesta gris, me las fue colando. Hasta que en una de estas sonó «Sounds Good To Me«, que me encantó. Me encantó tanto que le pedí el disco. Y lo escuché. Y me enganché. Era vuelta y vuelta. Desde que comenzaba el disco con ese maravilloso y contundente riff en «Set The World On Fire» con la rabia que desprende y las ganas de arrasar con todo aquel desgraciado que se pusiera por delante hasta que acababa con esa locura perfecta de «Brain Dance«, temazo chalado por excelencia.

Tengo la necesidad imperiosa de destacar la otra balada del LP, «Phoenix Rising«. Y es que significó muchísimo. Puede que algunos me conozcáis de no hace mucho, pero los que supierais de mi humilde existencia antes de conocer a mi futuro esposo… Os podéis imaginar mis llanteras escuchando la historia del resurgir de un ave Fénix. (Y ahora viene cuando me pongo moñas, lo siento). Y es que para mí, encontrarle fue una liberación. Fue exactamente como tener otra oportunidad y, amigos, para él, creo que fue prácticamente el mismo sentimiento. De ahí (ojo con el brilli-brilli y los arcoíris) que sea una de nuestras canciones. Ojalá me leyera esto Jeff Waters, me encantaría que lo supiera. Sonarás en mi boda, ¡genio!

Pero basta ya de sentimentalismos, que es un disco de Annihilator, no un recopilatorio de Whitesnake. Si bien es cierto que la más cañera es «Set The World On Fire«, la que da nombre al compacto, no hay tema malo en este CD. «No Zone» y «Bats On The Belfry» tienen una batería que te vas de la olla. «Snake In The Grass» me encanta, personalmente, por la letra. Hablando de una persona horrible, sin escrúpulos. Canción que dedicaría mucho y muy fuerte a la gente manipuladora y sin personalidad. Me quedaría muy ancha.

Analizando la segunda mitad del disco, «Knight Jumps Queen» tiene esa batería tan magnífica, característica de la banda, que no pasa desapercibida en absoluto, y como no, un solo de guitarra marca de la casa Waters, un clásico inconfundible. Después de «Sounds Good To Me» de la que ya hemos hablado antes, viene «The Edge«, otra de mis favoritas. En este caso, lo que más me gusta es el break de la canción, ese intermedio que hace antes del solo (también maravilloso, por cierto). El corte, pausado, más lento, me encanta. Me pasaría horas cantándolo. Lástima que sea uno de los temas más cortos del disco, ya que no llega a los tres minutos de duración.

El disco finaliza con «Don’t Bother Me» y «Brain Dance«, dos auténticas obras maestras de lo que viene siendo la locura de la composición. Sólo hay darle una oportunidad a que ese doble bombo se te clave en la mente como una daga, que no se te va a quitar de la cabeza. Y por supuesto, cómo no hablar de los coros del maestro en «Brain Dance«. Espectaculares.

Mención especial a la edición japonesa y a la reedición en digipack, las cuales incluyen una versionaza de “Hell bent for leather”, clásico de los grandes Judas Priest y una versión acústica preciosa de “Phoenix Rising” la cual me tiene el corazón más que robado.

Hasta aquí un pedacito de mi vida con este gran grupo canadiense, el cual, como habéis podido leer, significa muchísimo para mí. Cómo última anécdota añadiré que este disco me lo acabó regalando Mario una navidad, primera edición. Le costó sudor y lágrimas encontrarlo, además de no ser económicamente asequible que digamos. Desde el día que escuché por primera vez a la banda, nos acompañan en todos los viajes e incluso en lecturas… Pero eso ya es con otro disco y con otras historias.

Por Sara Martín.


All For You (2004)

En este álbum podemos encontrar mucho amor y odio a la vez, todo muy bien compuesto y tirando a lo grande, empezando por la portada, me sorprendió gratamente, es una pedazo de portada pero demasiado para el álbum que dió, «All For You«. Primero analizaré lo malo de este álbum de Annihilator, una banda que siempre ha llamado la atención por la agresividad de sus temas, los riffs de thrash metal a toda pastilla y su voz desgarrada.

En «All For You» te puedes encontrar sentimientos contradictorios, por ejemplo vocalmente. Añadieron canciones donde más de la mitad de ellas podrían ser trozos de temas de Nu Metal al más puro estilo Korn, por ejemplo.

Lo bueno es que, musicalmente, el álbum esta estructurado perfectamente, guitarras empezando una etapa más moderna junto a una batería más recargada. Se han sacado una muy buena instrumental, incluso las letras tienen buen caché y canciones como «Both Of Me» o «Absolute Rage«, que recuerdan la verdadera agresividad de la banda.

Este es un álbum complicado para los seguidores de los canadienses, unos seguidores que siempre han escuchado a Annihilator con un cariño especial por todo el potencial que podría haber lanzado Dave Padden a la voz en este cuidadoso y más relajado álbum.

Por John Mosh.


Refresh The Demon (1996)

Aunque no es la peor portada de la banda, «Refresh The Demon» no goza ni del mejor título ni del mejor artwork para el quinto álbum de estudio de los canadienses. Pero que no os engañe el envoltorio, dentro se esconde un disco que, lejos de ser el mejor lanzamiento de Annihilator, es uno de los mejores discos de la carrera de la banda.

Tras el éxito de «King Of The Kill«, el bueno de Waters decide repetir la fórmula del álbum encargándose de todos los instrumentos excepto la batería, que vuelve a correr a cargo de Randy Black. Aquí además cuenta con la colaboración de Dave Davis, que había formado parte de la banda en su segundo álbum. Davis participa como guitarrista solista en «The Pastor Of Disaster«, «Ultraparanoia«, «City Of Ice» y «Anything For Money«, además de compartir tareas de guitarra rítmica a lo largo del álbum, aunque no esté acreditado.

Aunque aquí empezamos a notar algunos signos de agotamiento por parte del maestro, sigue siendo un disco que roza el notable y que cuenta con grandes temas como álbum en general, la cosa sería mucho peor en «Remains«, su siguiente lanzamiento», con el que tocó suelo para alzar el vuelo con sus posteriores discos de estudio.

Por Mario Marín.


Os recordamos que Annihilator estará actuando en nuestro país a finales de octubre y primeros de noviembre durante su «A Tour For The Demented 2019» de la mano de Madness Live y Seaside Touring acompañados de los californianos Archer Nation.

A continuación podéis ver toda la información acerca de la gira en nuestro país:

Los californianos Archer Nation serán los encargados de acompañar a los canadienses Annihilator durante toda su gira europea que aterrizará en nuestro país durante el mes de noviembre, en el que estarán presentando su último álbum de estudio «For The Demented«.

Las fechas en las que Annihilator y Archer Nation estarán actuando en nuestro país son las siguientes:

Jueves 31 de octubre – Sala Santana 27 (Bilbao)
Apertura de puertas – 19:30 horas
Entrada anticipada: 25 euros. Taquilla: 30 euros
Venta de entradas: TicketMADNESS, Power Records, Fnac, Carrefour, red Ticketmaster y a través del teléfono 902-150-025.

Viernes 1 de noviembre – Sala Mon (Madrid)
Apertura de puertas – 19:30 horas
Entrada anticipada: 25 euros. Taquilla: 30 euros
Venta de entradas: TicketMADNESS, Escridiscos, Fnac, Carrefour, red Ticketmaster y a través del teléfono 902-150-025.

Sábado 2 de noviembre – Sala Rock City (Valencia)
Apertura de puertas – 19:30 horas
Entrada anticipada: 25 euros. Taquilla: 30 euros
Venta de entradas: TicketMADNESS, Harmony, Fnac, Carrefour, red Ticketmaster y a través del teléfono 902-150-025.

Domingo 3 de noviembre – Sala Razzmatazz 2 (Barcelona)
Apertura de puertas – 19:30 horas
Entrada anticipada: 25 euros. Taquilla: 30 euros
Venta de entradas: TicketMADNESS, Discos Revolver, Fnac, Carrefour, red Ticketmaster y a través del teléfono 902-150-025.

Así presentó Madness Live la gira en 2017, que tuvo que ser pospuesta debido al repentino fallecimiento del vocalista de Randy Rampage, antiguo vocalista de Annihilator:

«La leyenda del Thrash y Heavy Metal Annihilator llega de gira como absolutos cabezas de cartel presentando ‘For The Demented’.

Desde 1989 la banda de Jeff Waters se ha mantenido en el candelero creando trabajos agresivos y fieles a su firma.
Annihilator suenan a Annihilator; no hay banda que los iguale.

Tras grandes éxitos de ventas como “Never, Neverland” y su debut ‘Alice In Hell’ la banda llega ahora con un nuevo disco que demuestra que Jeff Waters vuelve a sus raices más agresivas; al sonido más crudo y bestia de Annihilator con el ya 16º disco de su carrera, ‘For The Demented’.

‘Me senté a componer intentando pensar más cómo un fan que como un compositor, por eso este último disco recuerda tanto a mi sonido original y más acorde a los primeros cuatro discos de Annihilator.’

El Thrash Metal al más puro estilo Waters regresa sin piedad en esta gira que pasa por Madrid, Bilbao, Valencia y Barcelona en el mes de Noviembre. ¡Todos con Annihilator!

Entradas YA a la venta en:
www.ticketmadness.es
www.madnesslive.es/comprar-entradas/»

Archer Nation puso a la venta su último disco, «Beneath The Dream«, el pasado mes de febrero a través del sello de EMP. Los californianos estarán acompañando a Annihilator durante todas las fechas de su gira europea:

Podéis escuchar algunos de los temas de Archer Nation a continuación:

«For The Demented«, el decimosexto y último álbum de estudio de Annihilator, se puso a la venta el pasado 3 de octubre de 2017 a través de Silver Lining Music, un álbum con el que han intentado regresar a sus raíces más thrashers.

Su último álbum está grabado, producido, mezclado, editado y masterizado por el propio Jeff Waters, que además se encarga de grabar todos los instrumentos en el álbum.

Annihilator, que lleva en activo desde 1984, está formada actualmente por Jeff Waters a la voz y guitarra, Aaron Homma (Killitorous, ex-Vital Remains) a la guitarra, Rich Hinks (Aeon Zen, ex-Timefall) al bajo y Fabio Alessandrini (Gengis Khan, Vescera) a la batería.

Tracklist «For The Demented«:

01 – Twisted Lobotomy
02 – One To Kill
03 – For The Demented
04 – Pieces Of You
05 – The Demon You Know
06 – Phantom Asylum
07 – Altering The Alter
08 – The Way
09 – Dark
10 – Not All There

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
error: Este contenido está protegido por derechos de autor. Si lo deseas, puedes solicitar a nuestro administrador una copia del contenido que necesites descargar. Gracias.