El vuelo de The Night Flight Orchestra aterriza con éxito sobre l’Hospitalet: Crónica de The Night Flight Orchestra y One Desire en Barcelona (11/03/2020)

¡Comparte!

Fecha: Miércoles 11 de Marzo de 2020.
Lugar: Salamandra (Barcelona)
Organización: Madness Live!

Tras los recientes acontecimientos a nivel global, en los que la propia OMS ha declarado el brote de coronavirus pandemia global, que un grupo de suecos llegue a la ciudad condal para hacernos disfrutar de su magia y de paso dejar a un lado todas esas preocupaciones que invaden nuestros pensamientos en los últimos días es, probablemente, el remedio más efectivo que podríamos haber encontrado.

Lo de The Night Flight Orchestra era algo de esperar. Tras el lanzamiento de su exitoso «Aeromantic» hace escasamente dos semanas, uno de sus mejores discos de estudio hasta la fecha, y habiéndonos avasallado con más y más adelantos en forma de single durante las últimas semanas, nuestras ganas de probar el directo de los suecos no hacía más que aumentar. Esa noche estaba destinada a quedarse grabada en nuestra memoria.

One Desire

Los fineses One Desire eran los encargados de abrir la velada con su mezcla de hard rock con tintes metal y una buena dosis de AOR en los cuarenta minutos en los que lograron concentrar su frenética y enérgica propuesta en la que repasaron un buen puñado de temas de su debut, el homónimo «One Desire» de 2017, además de presentarnos varios cortes de su próximo disco de estudio, «Midnight Empire«, que verá la luz en un mes justo a través del sello Frontiers Records.

One Desire está formada por André Linman a la voz y guitarra, Jonas Kuhlberg al bajo, Jimmy Westerlund a la guitarra y Ossi Sivula a la batería, aunque en directo cuentan con un teclista de apoyo. Su propuesta se mueve entre el sonido más moderno de H.E.A.T., a los que ya han acompañado durante su última gira por la península, y el rock más clásico de bandas como Foreigner, REO Speedwagon o Journey. El cuarteto sabe equilibrar bien este porcentaje de influencias externas con su propio sonido, caracterizado por la melosa voz de Linman (Sturm Und Drang) y la electrizante guitarra de Westerlund, que rezuman ese aire ochentero en cada uno de los temas a los que dan vida.

Desde los primeros compases de su hard rock poco edulcorado – al menos de entrada -, los fineses dieron una clase maestra de camaradería, destreza, autoridad y, sobre todo, honestidad. Se mostraron cercanos a su público, nos deslumbraron con su jubiloso hacer y nos enamoraron con ese sonido tan clásico que vivifica su música, un género que no entiende de modas y que sigue más vigente que nunca en la escena, un hecho que quedó retratado anoche en la Sala Salamandra de l’Hospitalet.

El quinteto liderado por un locuaz Linman – que en varias ocasiones aclaró que su castellano y su «catalanska» era bastante pobre – dio un buen repaso a su corta pero intensa carrera interpretando tanto temas de su debut, como la enérgica «Hurt» que da vida a su ópera primera o la sentida «Apologize«, así como algún que otro tema nuevo de su próximo lanzamiento tal como «After You’re Gone» o la simpática «Down And Dirty«. Su inquieto líder, Linman, desprende energía por todos los costados, interactuando con su público de forma amable y esbozando una amplia sonrisa en cada una de sus palabras. Tal es su cercanía con el respetable que durante «Buried Alive«, tema con el que dieron carpetazo a un apoteósico show en directo, Linman cedió una de sus púas a uno de los asistentes afincados en primera fila para que tocase su ESP blanca durante el solo de guitarra de Jimmy Westerlund, haciendo entrega de ese santo grial que es una púa al susodicho.

One Desire aterrizó en Barcelona, sacudió los cimientos de la Salamandra y se marchó victorioso metiéndose en el bolsillo a parte del público que aquella noche venía a disfrutar del directo de The Night Flight Orchestra. Volverán pronto a nuestro país, probablemente con su nuevo álbum, y solo espero que sean cabezas de cartel.

Tras unos minutos de cambio en la sala, avituallando a los músicos y poniendo en marcha todo lo necesario para que el vuelo de The Night Flight Orquestra pudiese aterrizar con éxito en la sala, «Servants Of The Air» nos daba la bienvenida a este movido viaje por el espacio sideral con una brutal puesta en escena. Poco a poco fuimos dando la bienvenida a cada uno de los músicos y a The Airlane Annas, seudónimo con el que dan a conocer a Anna Brygård y Anna-Mia Bonde, que se encargan de amenizar el viaje por el espacio con su complaciente presencia y su apoyo vocal. Cuando empieza la acción sale a escena Björn Strid, auténtico protagonista de la movida y pieza central de The Night Flight Orchestra, un vocalista tan versátil como dicharachero.

Los suecos venían presentando su nuevo lanzamiento, el sobresaliente «Aeromantic» que nos regalaron hace un par de semanas, y aunque esa noche iban a hacer un buen repaso a su nuevo disco también nos iban a cortar la respiración interpretando un buen puñado de sus ya denominados himnos que forman parte de sus cinco discos anteriores. La primera en caer fue «Gemini«, que fue recibida con júbilo por parte del respetable y coreada por igual justo antes de descargar una jovial «Divinyls«, uno de los adelantos de su nuevo disco que enlazó perfectamente con el tema anterior. El público demostró ser conocedor de su nuevo trabajo de estudio e intervino notablemente a la hora de recibir su nuevo material. 

Siguiendo de cerca llegaba «Living For The Nightmare«, uno de los únicos temas que interpretarían esa noche de su segundo lanzamiento «Skyline Whispers» de 2015, volviendo a su nuevo disco con «This Boy’s Last Summer«, un tema enérgico y pegadizo con el que nos invitó a bailar durante su presentación. El público, que ya estaba animado de por sí, seguía disfrutando del brutal directo de The Night Flight Orchestra y, pese a que no todos los temas nuevos eran conocidos, se podía seguir el ritmo sin perder el hilo en ningún momento. Aprovechando el tirón continuaron con una endulzada «If Tonight Is Our Only Chance«, un tema más clásico y pausado en el que Björn hace uso de sus habilidades vocales con unos cambios de registro de lo más interesantes. Este fue, sin duda, uno de los temas en los que más se lució John Lönnmyr a los teclados.

La fiesta seguía a continuación con la brutal «Something Mysterious» que nos regalaron a continuación, una oda al hard rock ochentero más puro antes de sorprendernos con «Paralyzed«, equilibrando la balanza del setlist con dos temas de sus anteriores trabajos, «Amber Galactic» (2017) y «Sometimes The World Ain’t Enough» (2018). Continuaron con «Can’t Be That Bad«, también de su penúltimo trabajo, un tema que fue recibido con pasión por el respetable y con el que David Andersson se explayó a gusto a las guitarras, tarea que comparte con Sebastian Forslund que también se ocupa de las congas y algún que otro instrumento. 

Era el momento de regresar a «Aeromantic» y para ello hicieron uso de una apasionada «Golden Swansdown» que vino seguida de cerca por «Transmissions» y posteriormente enlazada con «Taurus«. El trío funcionó a la perfección, sin desentonar con el resto del show, cohesionando a la perfección con el repertorio clásico de la banda y aunando más, si cabe, su magnífica puesta en escena. Así pues, con la sartén por el mango, The Night Flight Orchestra volvió a tirar de nostalgia con una celebradísima «Satellite«, que puso patas arriba la Salamandra y, probablemente, transportó a más de uno a épocas pasadas. Ay, la nostalgia, ese sentimiento que es capaz de electrizarte y aplastarte a partes iguales.

En fin, llega el momento de la odisea en el espacio de la mano de la extensa «The Last of The Independent Romanthics«, un tema de nueve minutos que es más cercano a una rapsodia que a una ópera rock. Es más, diría que es más cercano a un viaje interior existencial, cosa de gustos. Vamos, nueve minutos de pura épica ochentera con la que se despidieron por unos minutos antes de regresar con el postre, si es que aún teníamos ganas de más.

Así pues, pertrechados con sus últimos cartuchos, apostaron por el blanco seguro con una bailable «Stiletto» que sirvió como antesala para una enérgica y derrochadora «Midnight Flyer«, uno de los temas más celebrados de la velada. La gente se desató por completo a estas alturas de la noche y, a petición de Björk, encarnaron una larga conga que recorría la sala durante la final «West Ruth Ave» a petición del vocalista con la que despidieron una noche de puro desenfreno y luces de colores, acompañada de humo, lentejuelas y americanas. Que el vuelo de The Night Flight Orchestra nos lleve más allá de nuestros sueños en un futuro no muy lejano, ya estamos contando los días para que los suecos pisen nuestra tierra de nuevo.

Setlist The Night Flight Orchestra:

01 – Servants Of The Air
02 – Gemini
03 – Divinyls
04 – Living For The Nightmare
05 – This Boy’s Last Summer
06 – If Tonight Is Our Only Chance
07 – Something Mysterious
08 – Paralyzed
09 – Can’t Be That Bad
10 – Golden Swansdown
11 – Transmissions
12 – Taurus
13 – Satellite
14 – The Last Of The Independent Romanthics
Encore
15 – Stiletto
16 – Midnight Flyer
17 – West Ruth Ave

Texto: Mario Marín.

No olvidéis seguir su Facebook oficial para estar al día de todas las novedades de la banda.

Podéis leer la entrevista que hicimos a David Andersson hace algunos días donde charlamos acerca de su nuevo álbum y el futuro de la banda:

A continuación os dejamos la reseña de su último álbum, «Aeromantic«:

Un comentario sobre «El vuelo de The Night Flight Orchestra aterriza con éxito sobre l’Hospitalet: Crónica de The Night Flight Orchestra y One Desire en Barcelona (11/03/2020)»

Deja un comentario

shares
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
error: Este contenido está protegido por derechos de autor. Si lo deseas, puedes solicitar a nuestro administrador una copia del contenido que necesites descargar. Gracias.
A %d blogueros les gusta esto: