Sombras de una muerte celestial: «No Exit», el álbum imprescindible de Fates Warning

¡Comparte!

Fates Warning

A estas alturas es totalmente prescindible reconocer que tanto «The Spectre Within» (1985) como «Awaken The Guardian» (1986) son las dos obras maestras de Fates Warning, uno de los conjuntos de metal progresivo más prolíficos e icónicos del género que sentaron las bases de un género todavía inhóspito a mediados de los ochenta con las obras que he mencionado anteriormente. Pero tras el lanzamiento de dos de los pilares fundamentales del progresivo y con la marcha de su vocalista John Arch en 1987 la banda pasó a un segundo término en cuanto a popularidad y su éxito fue totalmente sepultado por el auge mediático de los titánicos Dream Theater, una de las bandas más conocidas del género.

Es por ello que hoy quiero hablar del maravilloso e infravalorado «No Exit«, cuarto disco de estudio de su carrera que hace un par de años cumplía la treintena y que ha sido re-editado en vinilo recientemente a través del sello Metal Blade Records. Pero para ello hay que remontarse a los comienzos de la banda cinco años atrás, cuando los guitarristas Victor Arduini y Jim Matheos dan vida a la primera formación de Fates Warning junto al baterista Steve Zimmerman y al Joe DiBiase, sin olvidar al mencionado y comúnmente olvidado John Arch a la voz.

Alineación de Fates Warning en 1986, con Aresti a la guitarra.

La primera incursión del quinteto de Connecticut en el estudio da como fruto el primigenio «Night On Bröcken» en 1984, un año después de haber empezado sus andadas en la escena bajo el nombre de Misfit. Este primer lanzamiento se caracteriza por su clara influencia del heavy metal, más concretamente por el sonido de los británicos Iron Maiden, un sonido del que se alejarían al año siguiente con una de sus obras seminales como es «The Spectre Within«, un álbum mucho más oscuro y tétrico en el que adoptan un sonido más progresivo y del que nos presentarían cortes tan icónicos como «Traveler In Time«, «The Apparition» o la épica «Epitaph» que cierra el álbum.

Siguiendo el camino iniciado en 1985 con «The Spectre Within«, la banda vuelve a contar de nuevo con la producción del californiano Brian Slagel para su nuevo disco, fundador y propietario del sello Metal Blade Records. Slagel, que por aquel entonces ya era conocido en la escena musical por dar vida a la serie de recopilaciones «Metal Massacre» y por haber producido grandes discos como «Show No Mercy» de Slayer en 1983, «War And Pain» de Voivod, «Tales Of Terror» de Hallow’s Eve, «Love You To Pieces» de Lizzy Borden o el debut homónimo de Nasty Savage, además de un buen repertorio de grandes producciones y arreglos técnicos hasta la fecha. El currículum de Slagel es tan amplio que se merece un único artículo para dar cabida a su loable trabajo, algo de lo que hablaremos otro día con más calma.

«Awaken The Guardian», primer lanzamiento de la banda con Frank Aresti a las guitarras tras la marcha de Arduini en 1985, supuso un antes y un después en la carrera del quinteto de Hartford, un disco que afianzó su propuesta dentro del género y les consolidó como una de las bandas más punteras de la escena gracias a himnos como «Fata Morgana» o «Exodus«, sin olvidar la inicial «The Sorceress» con la que abren un disco de épicas magnitudes y que a día de hoy sigue considerándose una de las piedras angulares del metal progresivo, un disco que pasaría a la historia por méritos propios.

Pero Fates Warning sufre un duro revés en 1987 con la salida de su vocalista, John Arch, que se vio obligado a abandonar su trabajo o la banda para seguir adelante. El éxito de «Awaken The Guardian» había hecho que la banda creciese muchísimo pero al parecer no lo suficiente como para poder vivir de la música, doloroso momento en que Arch decide abandonar su carrera musical para poder seguir con su vida. Es entonces cuando un desconocido Ray Alder pasa a formar parte de Fates Warning en substitución de Arch como vocalista, un músico que hasta aquel momento únicamente había formado parte de la banda de metal progresivo Syrus, con la que había grabado una única demo en 1987.

Pero Alder no sería el único cambio en el seno de Fates Warning. El enorme Brian Slagel ya no se encargaría de producir el cuarto disco de estudio del quinteto, sino que de dicha tarea se encargarían Roger Probert y Max Norman de una forma muy solvente. De hecho Norman ya había producido grandes lanzamientos hasta entonces como el icónico «Black Tiger» de Y&T en 1982, «Power Of The Night» de Savatage y «Thunder In The East» de Loudness en 1985, «Licence To Kill» de Malice en 1986 y «Visual Lies» de Lizzy Borden en 1987, encargándose ese mismo año de producir también «Eye To Eye» de 220 Volt, el homónimo de Roughhouse, «Wear And Tear» de Concrete Jungle y «Cool From The Wire» de Dirty Looks.

El equipo reunido en «No Exit» era una apuesta segura, aunque lo más importante era saber si Alder sería una decisión acertada tras el honorífico trabajo de Arch como vocalista, y vaya si lo fue. La decisión no podría haber sido más acertada. El bueno de Alder supo aportar un nuevo timbre que casaba a la perfección con el sonido más thrasher de Fates Warning que exploraron en este glorioso álbum. Su loable tarea nos dejó joyas del calibre de «Silent Cries» o la rápida «Shades Of Heavenly Death«, sin olvidar la epopeya final compuesta por las ocho partes de la sólida «The Ivory Gate Of Dreams«, pero mi favorita del álbum y de la propia banda es y siempre será «Anarchy Divine«, un auténtico alarde de técnica y pasión que solo Fates Warning es capaz de transmitir en sus canciones.

No sabría decir qué hizo de esta obra el disco imprescindible de la banda para mí. Podría ser la acertada producción de Probert y Norman, un trabajo que pulió el sonido y las asperezas de Fates Warning hasta encontrar la nitidez que la banda necesitaba sin privarles de su espíritu de la vieja escuela. Ya pudo ser incluso el hecho de grabar el álbum en casa, en los Carriage House Studios de Stamford (Connecticut), que hizo que la banda se acomodase más aún y dejase volar su imaginación tanto como necesitase, e incluso puede que fuese el hecho de no tener tanta presión encima para publicar un lanzamiento justo al año siguiente de poner en la calle una auténtica joya como «Awaken The Guardian«. El caso es que Ray Alder aportó un espíritu algo más rejuvenecido y Aresti supo cohesionar su trabajo con el de un genio de las seis cuerdas como es Jim Matheos, artífice del ochenta por ciento del álbum.

Pero no se le puede otorgar todo el mérito a Matheos, estaríamos tirando por el camino más fácil. Es obvio que la pieza completa de «The Ivory Gate Of Dreams» es toda de su puño y letra, así como la breve pero enérgica introducción que da título al propio álbum, «No Exit«, pero en «Silent Cries» nos encontramos a Aresti, Joe DiBiase y Steve Zimmerman como compositores del corte junto a Matheos, al igual que «In A Word» está compuesta íntegramente por Frank Aresti. ¿Y qué hay de Alder? El pobre no pudo componer nada porque se incorporó a Fates Warning poco antes de que la banda grabase «No Exit«, así que desgraciadamente no pudo aportar gran cosa al álbum salvo su excepcional voz.

Pese a que ese mismo año se pondría a la venta otra de las joyas del metal progresivo como es «Operation: Mindcrime» de Queensrÿche, junto a «No Exit» mis dos lanzamientos favoritos del género, la banda no llegó a compartir cartel con Queensrÿche hasta 2012, y admito que de haber sido así seguramente se habría quedado grabado en la mente de muchos aficionados del género como algo apoteósico e inigualable. Warning presentó el álbum por todo Estados Unidos a lo largo de 1988, compartiendo cartel con bandas como Savatage, Jag Panzer, Flotsam And Jetsam, Armored Saint, Krokus y Warlock, interpretando el recién salido «No Exit» en su totalidad junto a los ya entonces clásicos «The Apparition«, «Valley Of The Dolls«, «Exodus«, «Epitaph«, «The Calling» y «Damnation» de sus tres primeras obras con un resultado vocal espectacular, siendo el álbum más olvidado el primerizo «Night On Bröcken«, del que me gustaría hablar más a fondo en un futuro próximo.

El futuro de Fates Warning se vio algo eclipsado a partir de ese momento como he mencionado al comienzo de este artículo, pero la banda siguió lanzando discos de gran calidad hasta la fecha actual, de los que destaco sobre todo el genial «Perfect Symmetry» de 1989 – sucesor de «No Exit» – y el inspirador y filosófico «A Pleasant Shade Of Gray«, una completísima obra lanzada en 1997 que conviene analizar con lupa.

Tracklist «No Exit«:

01 – No Exit
02 – Anarchy Divine
03 – Silent Cries
04 – In A Word
05 – Shades Of Heavenly Death
06 – The Ivory Gate Of Dreams
[I. Innocence]
[II. Cold Daze]
[III. Daylight Dreamers]
[IV. Quietus]
[V. Ivory Tower]
[VI. Whispers On The Wind]
[VII. Acquiescence]
[VIII. Retrospect]

Podéis escuchar «No Exit» a través de Spotify:

No olvidéis seguir a la banda en su página de Facebook para estar al día de todas las novedades.

Deja un comentario

shares
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
error: Este contenido está protegido por derechos de autor. Si lo deseas, puedes solicitar a nuestro administrador una copia del contenido que necesites descargar. Gracias.
A %d blogueros les gusta esto: